¿Te agrada un buen susto? Con Halloween a la vuelta de la esquina, pronto te interesarás en visitar los lugares más misteriosos y surrealistas. 

Creyentes y escépticos que busquen una aventura este otoño querrán darles un vistazo a estos puntos encantados de la ciudad.

Construido alrededor de principios del siglo XX, el edificio Downtown Houston que alberga al restaurante The Spaghetti Warehouse ha sido nombrado uno de los lugares más encantados del país por las publicaciones CitySearch y Real Simple y fácilmente se podría decir que es el establecimiento más encantado de la ciudad. Se dice que en algún momento sirvió como almacén de productos farmacéuticos. Las historias de fantasmas comenzaron cuando un joven farmacéutico sucumbió a la muerte después de haber caído accidentalmente en el hueco de un ascensor. Su esposa, traumatizada por el dolor de una muerte tan súbita, falleció un año más tarde. Se dice que estas almas heridas de dolor, especialmente la de la mujer, rondan por el vasto restaurante cambiando muebles, dejando platos y cubiertos desordenados y tocando a los clientes en los hombros o tirándoles del cabello. Los comensales también han visto objetos flotantes y han sentido bruscas brisas. Muchos de los empleados del Spaghetti Warehouse tienen sus propias historias que contar; algunos, incluso, temen subir a la planta alta. 901 Commerce St., Houston.

Hace más de 30 años que Iris Siff, directora administrativa del Alley Theatre, fue asesinada en su oficina. En la mañana del 13 de enero de 1982, Iris se encontraba trabajando, cuando fue estrangulada con un cable de teléfono por Clifford X. Philips, antiguo guardia de seguridad. Se dice que el fantasma de Iris Siff todavía merodea el edificio del Alley. 615 Texas Ave, Houston.

The Rice Hotel, que ha hospedado a seis presidentes durante su gestión, es donde John F. Kennedy pasó su última noche antes de ser asesinado en noviembre de 1963. Se dice que en este lugar se sienten rincones fríos, camas y puertas que crujen, órbitas de luz y la presencia de alguien en la habitación que ocupara el fallecido JFK. Los fantasmas de bailarines aparecieron en el salón de fiestas antes de que el sitio fuera convertido en lo que hoy es Rice Lofts. Estos lofts están encantados por fantasmas que bailan en la azotea del edificio. 909 Texas Ave., Houston.

Anclado a la salida del Houston Ship Channel flota el histórico monumento que fue dedicado a aquellos que pelearon y murieron en dos guerras mundiales, el Battleship Texas. En este popular punto de actividad paranormal se han experimentado inexplicables murmullos y sonidos, vapor que aparece en fotografías y la sensación de apariciones que pasan cerca. Se dice que un amistoso marinero pelirrojo que murió en batalla hace su aparición de vez en cuando. Según experiencias personales de gente que ha visitado el lugar, este acorazado es un destino obligado para aquellos que creen en lo paranormal. 3523 Battleground Road, La Porte.

Con sus elaborados diseños de inspiración de Renacimiento italiano los Esperson Buildings (Edificios Esperson) constituyen algunas de las estructuras más reconocidas del Centro de Houston. Mellie Esperson encargó construir los dos edificios a su esposo Niels, magnate del petróleo, en 1927 y 1941. Se dice que el fantasma de Millie ronda por el ascensor de uno de los edificios y se sabe que éste se abre solo y tiene muchos problemas de funcionamiento. Su fantasmagórica figura ha sido divisada merodeando los pasillos y recibidores de sus queridas creaciones arquitectónicas. 808 Travis St., Houston.

Ubicado a la salida de Memorial Drive, junto a las orillas del Buffalo Bayou, se encuentra el hermoso Glenwood Cemetery. Con más de 60 acres de monumentos y elaborados mausoleos, este cementerio es el lugar de descanso de muchos houstonianos importantes, incluyendo a alcaldes, gobernadores, magnates e incluso al famoso aviador Howard Hughes. Los bien cuidados jardines del lugar aparentan ser tranquilos, pero las apariencias engañan. El cementerio ha sido constantemente asediado por fantasmas y en su terreno se han experimentado ciertas anomalías. El dueño del cementerio fue asesinado y el caso quedó sin resolverse. Se dice que hasta la fecha su fantasma merodea este histórico campo santo. 2525 Washington Ave., Houston.

Nombrado en honor al Presidente de la Confederación, el Jefferson Davis Hospital fue erigido en 1924 encima de lo que una vez fuera un cementerio confederado y anteriormente un sitio donde se enterraba a las víctimas de la plaga. Durante excavaciones huesos humanos fueron desenterrados. A través de su historia el edificio sirvió como hospital, manicomio, centro de detención juvenil y punto de distribución de estampillas de comida. El hospital estuvo abandonado por décadas y se dice que estuvo encantado por soldados enfadados, doctores, enfermeras y pacientes. Aunque el edificio estuvo clausurado esto no impidió a investigadores paranormales e individuos curiosos entrar para verlo. Gritos y alaridos se han escuchado por toda la estructura y sombras peculiares han sido captadas en cintas. El edificio ha sido renovado y transformado en The Elder Street Artists Lofts-un conjunto de viviendas asequibles en un barrio de bajos recursos. ¿Estarán descansando los espíritus finalmente? Algunos afirman que las 5.000 o 6.000 personas enterradas en el sitio todavía hacen su aparición. 1101 Elder St., Houston.

A principios de los 1900s, el guarda de biblioteca Jacob Frank Cramer solía recorrer de un lado a otro el Edificio Julia Ideson, que ahora se encuentra frente a la Rama Principal de la Biblioteca, en el centro de Houston.  Cramer pasaba sus horas de descanso paseando por los pasillos, tocando su violín y jugando con su perro Petey. En 1936 falleció solo en su habitación, ubicada en el sótano del edificio. Se dice que los fantasmas de Cramer y de Petey rondan por la biblioteca hasta la fecha. Los empleados del lugar han reportado vagos sonidos de violín, especialmente en los días tristes, y los rasguños de las uñas de Petey contra el suelo se escuchan en los pisos de mármol de los pasillos. 500 McKinney St., Houston.

Se cree que un bar de vino del centro, La Carafe, es el bar más antiguo de Houston. Edificada en 1866, la estructura es pequeña y está desgastada pero llama la atención por estar encantada por un ex bartender llamado Carl. Empleados del lugar han reportado escuchar pasos, vidrios que se rompen, sonidos de objetos pesados que se mueven por el desocupado segundo piso y puntos fríoas en los baños. La figura de un corpulento hombre afroamericano que se parece a Carl ha sido vista en la ventana del Segundo piso después que el local cierra. time. 813 Congress St., Houston.

Sin duda alguna la línea más directa de Houston con el más allá es el National Museum of Funeral History. Ubicado en el lado norte de la ciudad, cerca del Aeropuerto Intercontinental Bush, el NMFH posee la colección de artefactos de servicios funerarios más grandes de los Estados Unidos. Hay una exposición dedicada a la exploración de la evolución y al proceso de embalsamamiento, desde el antiguo Egipto hasta nuestros días, y otra que examina la costumbre mexicana de celebrar el Día de los Muertos. La exposición más elaborada del museo se enfoca en los rituales y costumbres asociados con la muerte de un papa. Su extensa tienda de regalos permite la posibilidad de encontrar objetos únicos para llevar a casa como obsequio. 415 Barren Springs Drive, Houston.

Ubicado en Distrito Histórico de Downtown, Brewery Tap ofrece 35 cervezas de barril, buen ambiente y el ocasional encuentro con fantasmas. Se dice que William, el espíritu del bar que aparenta ser extrovertido, conversa con los dueños y que incluso se queda para sesiones fotográficas. Pide ver la foto enmarcada de William donde aparece sentado junto a uno de los clientes locales. 717 Franklin Street, Houston.

Ashton Villa, ubicada en la Isla de Galveston, es una mansión de tres pisos que fue construida en los 1860 por el acaudalado empresario James Brown. Esta elegante residencia que ostenta un diseño italiano y una escalera central sobrevivió a la Guerra Civil, época en la que se empleaba como hospital y como punto de reunión para las fuerzas de la Unión y de la Confederación. Una vez que todo regresó a la normalidad Brown vivió tranquilamente en la mansión con su hija Bettie. Conocida por su inigualable belleza y por su amor a las cosas materiales, Bettie no tenía ningún deseo de atar su vida a la de un hombre, por lo que se dedicó a vivir lujosamente coleccionando abanicos, ropa, disfraces y objetos de arte. Después de su muerte en 1920, el fantasma de Bettie no podía apartarse de sus posesiones. Se le ha visto y sentido en la ornamentada Gold Room, sala donde se exhiben sus colecciones, en las escaleras y en el segundo piso. También se ha reportado que los muebles se mueven solos, que la cama de Bettie no se mantiene hecha, que los ventiladores del techo se prenden solos y que los cajones se abren y se cierran espontáneamente. 2328 Broadway St., Galveston.

Construido en 1911, 11 años después de que un devastador huracán azotara a Galveston, el Hotel Galvez era conocido como  el "Sitio de Juegos del Suroeste" principalmente para mujeres de sociedad, empresarios y celebridades. Las historias de fantasmas comenzaron en la habitación 505, donde una mujer que se hospedaba recibió la noticia de la muerte de su esposo y se ahorcó al regresar a la misma. Se dice que la mujer en cuestión crea bastante desorden en el quinto piso. En el baño de las damas en la planta baja también se han percibido actividades peculiares, entre las que se reporta sacudidas violentas de las puertas de los excusados, tazas que se tiran solas, pilas de lavamanos que se abren solas y un inconfundible olor a gardenias. Los investigadores del fenómeno tienen evidencia fotográfica que han captado mientras se hospedan en el hotel. El Galvez incluso ofrece tours de fantasmas en ciertas temporadas. 2024 Seawall Blvd., Galveston.

Nacido en Francia, al pirata Jean Lafitte se le acredita con haber defendido a Louisiana de los ingleses en la Guerra de 1812. Lafitte solía viajar entre Nueva Orleans y Galveston, estableciendo los reinos de Barataria y Campeche. Su buque y su fantasma han sido divisados navegando por la Costa del Golfo hasta esta fecha.  Trabajadores de las plataformas de petróleo afirman ver regularmente una flota de velas en el horizonte que viaja hacia el este, han escuchado el sonido de velas y las voces de fantasmas en Barataria. Se dice que la fantasmagórica flota produce una visible espuma blanca que casi ha importunado  a embarcaciones pequeñas. Jean Lafitte se le apareció a un grupo de tres hombres a bordo de un bote de pesca antes de que el huracán Katrina azotara las costas de Nueva Orleans. ¿Podría estar Jean Laffite protegiendo sus amadas costas o significa su presencia una señal de mala suerte?

Cuenta la leyenda que el sitio donde se encuentra el Ewing Hall de la Rama Médica de la Universidad de Texas en Galveston perteneció en algún momento a un hombre que se negaba a vender su querida propiedad. Dicho señor les dijo a sus hijos que si vendían su residencia después de su muerte se les aparecería para atormentarlos. Después de fallecer el caballero, su hija vendió la propiedad a UTMB y una vez que el Ewing Hall fue construido el rostro del antiguo dueño apareció en el panel del cuarto piso que da al mar. Después de limar y volver a pintar el panel con la intención de quitar la imagen de la cara del señor, ésta volvió a aparecer en el panel del tercer piso, directamente debajo del anterior. Una vez más el panel fue limado y lavado a presión, y una vez más el rostro volvió a aparecer, esta vez en el panel del segundo piso. UTMB eventualmente dejó de tratar de quitar el susodicho rostro y ahora éste se encuentra permanentemente en Ewing Hall. 700 Harborside Dr., Galveston

Nota de A.J. Mistretta

Traducción de Ana C. Gutiérrez