Cada vez que comienza un nuevo año me gusta ir a una reserva de vida natural para empezar una nueva etapa con el pie derecho. No hay manera de perder pues se oxigena el organismo, se camina en medio de la naturaleza y se limpia el cuerpo áureo. Estos paseos también son buenas ocasiones para salir en familia -algo que se va haciendo más difícil a medida que los chicos crecen- y hasta se puede incorporar a la mascota de la casa. Así que a principios de enero, antes de que iniciara el segundo semestre escolar, decidí animar a mi esposo y a mis muchachos para visitar el Brazos Bend State Park, localizado a una hora en auto al sur de Houston.

Brazos Bend State Park

El día propiamente tal estaba precioso. El cielo se veía limpísimo, totalmente despejado y la temperatura, a 70 grados F, era ideal para caminar entre la variedad y gran cantidad de árboles que cobija el Brazos Bend. Caminamos cerca de tres horas por algunos de sus senderos agrestes mientras Molly, nuestra perrita, saltaba y correteaba de un lado a otro olfateando de vez en cuando lo que encontraba a su paso. En algún momento nos detuvimos ante un elevado mirador y subimos para poder tomar fotos y tener una buena vista panorámica de una porción del parque; no habríamos podido verlo en su totalidad pues su extensión es muy vasta, unos 5000 acres. En nuestras fotos -en el mirador y fuera de éste- captamos el hermoso verdor del bosque y la serenidad de los lagos, a caimanes reposando en las aguas e incluso fuera de ellas, algunas tortugas, ardillas, liebres y aves. Intercambiamos sonrisas e incluso una que otra palabra con algunas familias de las muchas que había ese día disfrutando del agradable clima y de la belleza de este refugio de vida silvestre.

George Observatory Brazos Bend State Park

Antes de partir quisimos ver el observatorio que está en el parque, el Observatorio George, conocido como unidad satélite del Houston Museum of Natural Science. Aunque no estaba abierto sí pudimos comprobar que sus telescopios en forma de domo son impresionantes y de paso, para futuros planes, nos enteramos de que solo abre los sábados de 3:00 p.m. a 10:00 p.m. Terminamos nuestro paseo agotados pero felices, Molly exhausta y lista para un descanso, todos preparados para retomar nuestras respectivas labores este año 2017. Creo que voy a sacar un ‘Texas State Parks Pass’ -que permite visitas ilimitadas a más de 90 parques estatales sin tener que pagar el costo de entrada diaria- para regresar más seguido. Terminé enamorada de este paraíso tejano y visitarlo una vez al año no es suficiente.

Brazos Bend State Park

Si estás en busca de algo para ver más allá de lo mucho que ofrece la ciudad de Houston te sugiero, sin reservas, visitar el Parque Brazos Bend. Además de caminar, trotar o correr y observar la flora y la fauna de este prístino destino para amantes de la naturaleza puedes llevar tu equipo de pesca, tu bici o tu canasto de picnic pues hay áreas designadas para estas actividades. Incluso, si te animas, puedes quedarte a acampar ya que hay muchas facilidades para hacerlo. Los niños lo pasan bien, los adultos también y hasta los adolescentes y las mascotas quedan complacidos.

Aviso: Les ruego a los lectores interesados en visitar el Brazos Bend State Park que tomen las precauciones debidas pues algunos caimanes salen de los pantanos a la tierra. Aunque hay puentes de madera para cruzar de un lado a otro en algunas áreas y guardaparques cuidando algunos de los puntos donde los reptiles salen a tierra, siempre es bueno precaver.