Con 567 pies de altura el Monumento de San Jacinto, que se yergue como tributo a la victoria militar de 1836 que le otorgó a Texas su independencia, constituye la columna de su tipo más alta del mundo. Mientras que esta impactante estructura atrae a unos 225.000 visitantes al año, su actual museo se podría beneficiar con importantes transformaciones.

Desde su apertura en 1939, el Museo de San Jacinto guarda reliquias valiosas como un cuadro de 14 pies de longitud pintado por el hijo de Sam Houston, Andrew Jackson Houston, y la espada que Santa Ana empuñó mientras se retiraba del campo de batalla. Estos objetos y muchísimos más han estado guardados en el sótano del museo sin ser vistos por el público. En total, menos del 1 por ciento de los 18.000 artefactos del museo han visto la luz debido, en gran parte, a la falta de espacio expositivo.

Pero ya se están haciendo planes para remediar esta situación. Se están recaudando fondos para comprar tierra para un espacio de 40.000 pies cuadrados que incluya un centro de exposición y un centro para visitantes; se estima que dicho espacio abra para el 2017 a sólo una milla de la actual ubicación del museo. Aunque todavía no se ha seleccionado al arquitecto encargado de implementar el plan, sí se sabe que el edificio anexo proporcionará la infraestructura necesaria para albergar un museo moderno que incluya tecnología interactiva para educar a los visitantes sobre la historia y la geografía del sitio.

Se espera que la potencial ubicación de 13 acres, adyacente al Texas Department of Parks, sea un "nuevo Herman Park". Las expectativas son las de proveer un destino con espacios abiertos, mesas de picnic y senderos para caminar que atraiga la atención tanto de visitantes como de residentes de las comunidades vecinas al área del Houston Ship Channel.

Nota de A.J. Mistretta

Traducción de Ana C. Gutiérrez para VisitaHoustonTexas.com